¿A quién afecta?
El acné no es exclusivo de las adolescentes… También afecta a las mujeres. El 40 % de las mujeres de 25 a 40 años sufre esta afección, que altera la calidad de vida cotidiana.
¿Qué es? ?
El acné es una afección crónica de la piel, que afecta a las glándulas que secretan sebo. Este exceso de sebo provoca poros obstruidos, que se infectan con la aparición de puntos negros y granos. Suelen aparecer alrededor de la boca, en la barbilla, en la mandíbula, en la espalda y en el escote.
¿Cuáles son las causas?
- Una alimentación desequilibrada: ¡demasiada grasa, demasiado azúcar! Refrescos, golosinas, patatas fritas de bolsa, chocolate, embutidos, bollería… Un cóctel propicio para los granos
- La contaminación
- El mal uso de los productos cosméticos (productos demasiado grasos que obstruyen los poros o, al contrario, demasiado astringentes)
- Los ciclos menstruales
- Los desajustes hormonales
- El estrés, el agotamiento y la fatiga crónica acentúan el fenómeno
- Los embarazos
¡Es verano!
Aunque las primeras exposiciones al sol permiten reducir los granos al resecarlos… ¡cuidado!
En general, el sol favorece su proliferación a la larga y los granos reaparecen con más fuerza.
Otra advertencia: los granos de acné expuestos demasiado tiempo al sol suelen convertirse en manchas pigmentarias marrones.
¡La regla básica!
No se revientan los granos, porque esto propaga las bacterias y deja cicatrices.
¿Qué soluciones hay para recuperar una piel sin imperfecciones?
¡Sí, se puede tratar el acné y prevenir las arrugas devolviendo a la piel su luz original! Este es el ritual ganador:
- Limpiar bien la piel mañana y noche para eliminar los restos de maquillaje y las partículas de contaminación
- Hidratarla con una crema no comedogénica
- Hacer una exfoliación una vez por semana para desincrustar los poros obstruidos
- Aplicar un sérum adecuado por la mañana y/o por la noche
¿Podemos maquillarnos si tenemos acné?
¡Sí, por supuesto! Pero hay que usar productos no comedogénicos y desmaquillarse bien. Sin olvidar limpiar con regularidad las brochas y las esponjas para evitar la proliferación bacteriana.
Nuestro Sérum Purificante con Ácido Salicílico
Concebido para tratar las pieles mixtas y grasas, su fórmula contiene un 0.5 % de Ácido Salicílico: ¡una dosificación óptima para un efecto máximo!
Gracias a su acción queratolítica, las pieles porosas y grasas recuperan un aspecto más uniforme y cuidado. Usado con regularidad:
Limpia y reduce visualmente los poros
Elimina el brillo graso
Unifica el tono de la piel
Aporta un aspecto más limpio y más joven
Evita la aparición de granos y de manchas de la edad.
Limpia y reduce visualmente los poros
Elimina el brillo graso
Unifica el tono de la piel
Aporta un aspecto más limpio y más joven
Evita la aparición de granos y de manchas de la edad.
Nuestro Sérum facial con Ácido Mandélico
¡Concebido para todo tipo de pieles! Una fórmula ultraeficaz que contiene un 10 % de Ácido Mandélico.
Como todos nuestros sérums: ¡una dosificación óptima para un efecto máximo! Cada vez que el sol, el frío o el viento dañan tu piel, entran en acción el Ácido Mandélico, obtenido a partir de semillas de almendras amargas, y los extractos de Hamamelis. Su efecto será:
Alisar el relieve cutáneo para una piel más regular
Reducir el número o la gravedad de las arrugas y las líneas finas
Cerrar los poros de la piel y mejorar tu cutis
Eliminar el efecto «piel brillante»
Reducir el riesgo de hiperpigmentación
Estimular la renovación celular de la epidermis.
¡A todos estos beneficios se suma una acción antiinflamatoria y antibacteriana!