Icono de la perfumería «a la francesa», ingrediente estrella de las imágenes publicitarias y símbolo del lujo parisino, ¡la reina de las flores es también un imprescindible de la industria cosmética en su versión «aceite de rosa»!
¿Por qué? Porque acumula beneficios para nuestra epidermis… y también para nuestro cabello.
- Con una alta dosis de vitaminas A y E, previene la formación de arrugas y atenúa las estrías
- Fuente de colágeno, devuelve elasticidad y cuerpo a la piel
- Gracias a los ácidos grasos esenciales que contiene, regenera los tejidos para lograr un efecto calmante garantizado
- Al favorecer la cicatrización cutánea, unifica el tono de la piel y atenúa el relieve de las cicatrices y las manchas pigmentarias
- Su acción sobre la circulación sanguínea permite calmar los enrojecimientos y reducir la cuperosis
- Y, por último, repara el cabello seco, maltratado por las coloraciones y las diversas condiciones climáticas
El aceite de rosa está indicado para pieles sensibles, debilitadas, deshidratadas y maduras.
¿Lo mejor de todo?
El placer de aplicar este aceite vegetal: una fragancia refinada, fresca y discreta, una textura oleosa PERO de acabado seco, a diferencia de la mayoría de los demás aceites antiedad.
¡Descubre nuestros dos productos de culto, ricos en aceite de rosa: el sérum revitalizante y el bálsamo labial reparador!