¡Siempre nuestro leitmotiv! Preparar la piel para recibir los rayos UV, protegerla sin renunciar a broncearse y repararla para prolongar el bronceado…
¡Es el Sunburn Protection Factor!
El equivalente del IP (índice de protección) o del FPS (factor de protección solar).
Gracias a este indicador, sabemos qué nivel de protección aporta el producto: cuanto más alto es, más bloquea los rayos UVB y, por tanto, las quemaduras solares.
Por tanto, hay que optar por el índice de protección adecuado a tu fototipo de piel, según la intensidad del sol y las condiciones de exposición.
¿Qué significan los índices?
- De 6 a 25: índice de protección bajo,
- De 30 a 50: índice de protección alto
- 50 o más: muy alto (las marcas ya no pueden reivindicar índices superiores a 50 ni menciones como «pantalla solar total»)
¿Cómo se utilizan?
Todas las texturas son equivalentes, así que elige la que más te guste aplicar y renueva la aplicación cada 2 a 3 horas y después de cada baño. Aplícala de manera uniforme y generosa sobre el rostro, sin olvidar el cuello.
¿Y por la noche?
Hidrata la epidermis sensible de tu rostro, debilitada por los baños en el mar y en la piscina, la arena, el sol, el viento… Elige cuidados adecuados, como las cremas aftersun, en lugar de tu cuidado habitual. No solo hidratarán, sino que también calmarán tu piel y atenuarán la sensación de tirantez: ¡para un bronceado más duradero y luminoso!
Nuestras reglas de oro:
- aunque usemos protección solar, una exposición demasiado fuerte y prolongada, sobre todo en las horas del cénit y de máxima radiación ultravioleta (12–14 h), puede provocar la aparición de manchas pigmentarias y el envejecimiento prematuro de la piel (arrugas y líneas finas, flacidez cutánea…)
- regalarse cada año cremas solares nuevas (los productos pierden eficacia de un año a otro: los filtros solares que contienen son especialmente frágiles)
- las zonas más sensibles son las que mejor hay que proteger: contorno de ojos, escote, orejas, nuca… ojo: unas pocas nubes en el cielo hacen bajar la temperatura, pero no bloquean en absoluto la radiación UV.
- ¡nos llevamos las gafas de sol, una sombrilla y un sombrero!
- bebemos mucho y con regularidad para hidratarnos desde el interior